miércoles, 29 de abril de 2009

Educar en la Autoestima


Definición del concepto de autoestima.

La autoestima es la percepción evaluativa de uno mismo. Es un acontecimiento dinámico y subjetivo de nuestro cuerpo y nuestra mente, más que algo estático y tangible que pueda observarse y medirse directamente.

Pasos que explican el proceso de la autoestima.


1º/ La persona conoce el mundo exterior.
2º/ De la interacción con el medio conoce el “yo personal” como diferente del medio.
3º/ Se conoce a si mismo: autoconcepto.
4º/ Percibe las características personales a modo de su propia valoración: autovaloración.
5º/ Percibe la autovaloración de forma positiva o negativa, se auto aprecia o no y actúa en consecuencia: autoestima (o autoaborrecimiento).


¿cuáles son los factores para desarrollar la autoestima?


· Aceptación del niño o niña con sus cualidades y defectos.
· Respeto hacia la niña o el niño y a sus intereses.
· Límites muy claros y consistentes en la familia.
· Apoyo a sus decisiones para que llegue a conseguir sus metas.
· Comunicación y relación con la familia y con seres cercanos.

4. ¿Cuáles son las 7 etapas por las que la persona pasa en el proceso de desarrollo de su vida y en la formación de la autoestima?


Etapa de “confianza básica contra desconfianza” (primera infancia): Es la etapa en la que la autoestima queda conformada según sea ésta. En esta etapa se está preparando para recibir no para dar.


Etapa de autocontrol y voluntad (de 2 a 3 años): En esta etapa la persona se da cuenta de que puede dar, empieza a tener autocontrol y fuerza de voluntad.


Etapa Lúdica (de 4 a 6 años): La persona dirige su voluntad a un propósito (juego) hace y deshace, construye y destruye.... todo eso le va dando seguridad.


Etapa “industria contra inferioridad” (de 8 a 10 años): La autoestima lleva a la persona a ser responsable, cooperativa en grupo y despierta el interés por aprender. Es importante reforzar desde el exterior, cada logro obtenido.


Etapa de identidad (inicio de la adolescencia): Es un período de crisis donde se cuestionan todas la etapas anteriores. La persona se vuelve egoísta y solitaria.


Etapa de la “intimidad contra el aislamiento” (adolescencia tardía): La persona madura y busca trascender. Es creativa y productiva, consolida su vínculo familiar.


Etapa de “integridad contra desesperación” (inicio del período adulto): En esta etapa se produce la integración de todas las anteriores. El individuo sano logra la autoestima de forma consciente.


La autoestima se desarrolla correctamente cuando niños y adolescentes han satisfecho las necesidades primarias de la vida y debido a ello experimenta de forma positiva cuatro aspectos, ¿cuáles son dichos aspectos?

a) Vinculación: Es el resultado de la satisfacción al establecer vínculos que son importantes para el niño y sobre todo para el adolescente.


b) Singularidad: Es el resultado del conocimiento y respeto que el niño/adolescente siente por aquellas cualidades o atributos que le hacen especial o diferente.


c) Poder: Es la consecuencia de la disponibilidad de medios, de oportunidades y de capacidad del niño/adolescente, particularmente para modificar las circunstancias de su vida de manera significativa.


d) Modelos o pautas: Son puntos de referencia que dotan al niño, principalmente al adolescente, de los ejemplos adecuados (humanos filósofos y prácticos) que le sirven para establecer su escala de valores, sus objetivos, sus ideales y sus modales propios.

Indicadores de una baja autoestima.

- Autocrítica rigorista y desmesurada que la mantiene en un estado de insatisfacción consigo misma.
- Hipersensibilidad a la crítica por la que se siente excesivamente atacada o herida.
- Indecisión crónica, no por carecer de información, sino por un miedo exagerado a equivocarse.
- Perfeccionismo, autoexigencia esclavizadora de hacer perfectamente todo; frustración sino lo logra.
- Culpabilidad neurótica, se acusa y se condena por conducta que objetivamente no son malas.
- Deseo innecesario de complacer, por el que no se atreve a decir NO, por miedo a desagradar.
- Hostilidad flotante, irritabilidad a flor de piel, siempre a punto de estallar; propia del supercrítico a quien todo le sienta mal.
- Tendencias depresivas, un negativismo y una inapetencia generalizados del gozo de vivir y de la vida misma.

Conductas y actitudes que contribuyen a desarrollar y educar la autoestima de los alumnos.

- Liberarse progresivamente de los sentimientos negativos.
- Reconocer que “no es” la autoestima.
- Aceptar que las apariencias no son lo más importante.
- Vivir activamente y asumir responsabilidades.
- Desarrollar habilidades sociales.
- Suscitar conductas asertivas.



¿Cómo se aumenta la motivación?


· Aumentar la necesidad de rendimiento.
· Aumentar la probabilidad esperada de éxito.
· Dividir las tareas en unidades menores.
· Ofrecer capacitación y ayuda.


martes, 28 de abril de 2009

LA DISCIPLINA EN LA TERCERA INFANCIA (7-10 AÑOS)


INTRODUCCIÓN:

En esta etapa el niño es realista y objetivo, es extrovertido y tiene regresiones egocéntricas, acepta pasivamente las normas y se inicia el proceso autonómico.

Las relaciones con el grupo ya no son inestables, sino que tiene manifestaciones de cooperación.

Es importante para que llegue a comprender y asumir las normas de convivencia, favorecer esta autonomía; por tanto debe empezar por tener un 'conocimiento de sí mismo, aceptar y valorar su propio trabajo, para aumentar su nivel de autoestima.

El niño que posee una autoimagen positiva actúa con seguridad y, cuando realiza conductas sociales, no busca en ellas una constante autosatisfacción, sino que las hace de una manera natural para ayudar al otro. En cambio el niño de baja autoestima suele actuar con el propósito consciente o inconsciente de procurarse una aprobación social que mejore su nivel de relación. Un niño con elevada valoración de sí mismo, supera mejor los problemas y no rechaza emprender nuevas tareas.

Técnicas para lograr un clima favorable

Las técnicas y procedimientos generales que hemos citado para la segunda infancia, también consideramos conveniente tenerlos presentes en esta etapa.

Decimos técnicas y no métodos para dar a entender que no se trata de una simple construcción teórica e ideal, ni de un único camino a seguir, sino una forma de trabajo con una serie de ejercicios, que tienen la ventaja de haber nacido de una necesidad constatada y apremiante, de haber sido experimentados, revisados y valorados y de evolucionar en el marco de nuestras clases.

Estas técnicas o artes necesitan como todas una porción más o menos decisiva de consideraciones psicopedagógicas para fundamentar sus contenidos, pero sobre todo precisan de un trabajo adecuado, ilusionado y constante. De ahí que los hayamos agrupado en una serie de consideraciones:

1. Potenciar un autoconcepto positivo en los alumnos.

2. Crear una dinámica de clase, que permita trabajar con distensión, alcanzar los objetivos y contenidos propuestos y evitar cansancios inútiles.

3. Enunciar una serie de propuestas encaminadas a la adaptabilidad del maestro a situaciones nuevas, que cada uno deberá elegir y potenciar subjetivamente.

4. Tácticas o ejercicios para suprimir o eludir conductas disruptivas. Creemos que sería aconsejable limitar la actuación del maestro a dar unas normas o castigos para cada falta porque cada conducta tiene un abanico de causas y soluciones que dependen mayoritariamente de:

- la relación maestro-alumno;
- la psicología del niño;
- el grupo-clase;

los valores que quedan definidos en el proyecto educativo del centro.

Nosotros somos partidarios de prevenir más que de suprimir conductas disruptivas. De ahí que las tácticas que proponemos sean una serie de ejercicios que previenen la indisciplina, porque favorecen la relación del grupo clase, con alumnos y maestro, potencian la individualidad de cada niño sin detrimento de la personalidad de los demás y ayudan a crear un clima agradable, activo, alegre ...

CREAR UNA AUTOIMAGEN POSITiVA

El aceptarse a sí mismo es difícil, ya que la autoimagen que tienen los niños en esta edad, va en función de lo que opinan de ellos los educadores (padres, maestros) y sus compañeros. Como están en una etapa de formación de su personalidad y son muy vulnerables, lo que piensan o dicen los demás de ellos les hace cambiar la conducta.
En la época que les toca vivir, sus padres, por causa del trabajo, viajes o separaciones, no les pueden ofrecer un buen patrón de conducta porque falta tiempo, o por el nerviosismo que les crea la vida misma. El maestro es entonces el líder para ellos, por lo que es conveniente aprovechar esta buena relación para reafirmar su yo, ya que si uno es capaz de ir aceptándose a sí mismo, fácilmente aceptará a los otros y le irán desapareciendo los miedos al ridículo, las angustias; aceptará sus propios defectos y fácilmente aceptará los de los demás.

En principio debemos tener el cuidado de valorar el aspecto físico del niño y motivarle para que venga limpio y aseado, pues es ya mayor y él mismo puede cuidar de la limpieza de su cuerpo (ducharse en casa y si en la escuela se ensucia, lavarse la cara, las manos), así como del vestir (intentar no ensuciarse, llevar la camisa en su sitio y no por encima de los pantalones). El maestro tiene que convencer al niño de que será mucho mejor aceptado por la sociedad y por los amigos si va limpio y aseado.

Si a algún alumno le cuesta aceptarse porque se ve la nariz larga, o barrigudo..., también es tarea del profesor hacer resaltar que no todos podemos ser iguales, ya que esto sería muy monótono y aburrido; además éstas pueden ser características que a ellos no les gustan pero que los demás pueden encontrar graciosas y a la vez ser un motivo de aceptación para el grupo.

Con todo esto queremos decir que el niño debe conocer y aceptar su propio cuerpo como primer paso.

En segundo lugar, establecer contacto con los padres para ir adquiriendo unos principios de autonomía, como pueden ser:
- comer variado;
- ducharse, lavarse, peinarse;
desplazarse de casa a la escuela si el trayecto no es muy complicado;
saber guardar sus cosas, trabajos, juegos, ropas ... ser ordenado;
- vestirse y desvestirse con soltura;
saber ir de compras.


A continuación resaltaremos unos cuantos puntos positivos para favorecer la autoimagen:


El maestro junto con los padres, tienen que actuar con el niño amablemente, razonándole las cosas, valorándolo y tratarlo como persona que es capaz de razonar, y saber que si los niños tienen un buen modelo fácilmente actuarán de forma parecida.

Debemos resaltar todo lo positivo y evitar hablar de lo negativo delante de los niños.


Potenciar la seguridad en sí mismos, procurando que se sientan útiles.

Buena aceptación por parte del profesor y demostrarlo con afecto.

Reforzar siempre las iniciativas del niño.

Conocer el nivel de autoestima que tiene y también sus capacidades.

No exigir más a un alumno de lo que él pueda dar.

Valorar muy positivamente los trabajos bien hechos en clase.

No discriminar a ningún alumno por ningún motivo (social, sexo, raza ... ).

Dar responsabilidades al niño a fin de que lleve la iniciativa y se sienta útil.

Hablar con los padres sobre las cualidades individuales y del grupo del cual su hijo forma parte.

Intentar que el niño se sienta seguro, porque si no, buscará siempre la aprobación del maestro.


Valorar positivamente la propia personalidad del alumno.


Es muy importante este último punto, porque un niño con una autoestima elevada superará mejor los problemas y emprenderá nuevas tareas, en cambio, si la autoestima es baja, se vuelve retraído, tímido, con falta de seguridad y busca siempre apoyo.

La falta de seguridad, la ausencia de autoestima, de autonomía, de aceptación por parte de adultos e iguales... todo ello genera conductas disruptivas y una escasa disciplina en el aula.

Lo que el niño siente respecto de sí mismo afecta a su manera de actuar en clase.

El niño debe saber que importa por el mero hecho de existir. Una autoestima elevada se funda en la convicción de ser aceptado y va- lioso.

La autoestima no es engreimiento: consiste en sentirse cómodo siendo quien se es. El niño debe sentirse competente en el manejo de sí mismo y del entorno.

MEJORAR LA DINAMICA DE LA CLASE

Es conveniente:

1. Organizar la clase asignando responsabilidades a los alumnos, de manera que sean ellos mismos los que realicen actividades de acuerdo con los cargos asignados periódicamente.

2. Mantener las tareas dentro de los límites de la capacidad individual, ya sea con agrupaciones flexibles de alumnos o con el sistema que el maestro vea más conveniente. En este sentido deberíamos intentar no exigir lo que no sirve al alumno e intentar evitar el fracaso, ya que produce frustración, agresividad, conformismo, sentimiento de inferioridad e indisciplina.

3. Estar atentos a los alumnos inhibidos, procurando que las explicaciones queden claras para todos.

4. Procurar que el trabajo sea apropiado, estableciendo una graduación en las dificultades y promover la ayuda mutua.

5. Desarrollar la autonomía del alumno, haciendo posible que progresivamente sea capaz de solucionar por sí mismo pequeños problemas.

6. Intentar mantener los hábitos inculcados al inicio de la escolaridad y potenciar:

7. Las condiciones necesarias para mantener los hábitos son:
- motivación;
- refuerzo;
- limitar el número de hábitos;
- exigencias coherentes;
estimulación y corrección de lo que es esencial;
ritmo adecuado.

Enseñarles a respetar y escuchar a los demás; aprender a progresar individualmente como personas y también como grupo, para lo cual creemos interesante respetar sus iniciativas.

Buscar estímulos cuando en el trabajo no pongan todo el esfuerzo que se requiere. Estimular la creatividad y la fantasía.

Favorecer la dinámica de la clase reforzando siempre las conductas de compañerismo, evitando descargar nuestra agresividad en la clase y adaptando el trabajo según las necesidades de cada niño, y hallar tiempo no sólo para los contenidos del programa sino para escucharle.

Otra estrategia para favorecer la dinámica es potenciar los rincones de trabajo, cosa interesante en esta etapa y que los elijan según sus gustos y aptitudes a partir de las propuestas del maestro o del grupo.


ADAPTACION DEL MAESTRO A LAS NUEVAS SITUACIONES

El principal problema con que se enfrentan los profesores en el momento actual es la necesidad de renovar sus enseñanzas por adaptarse a los profundos cambios del entorno social y a unos contenidos científicos en cambio constante. La formación permanente del profesorado ha de representar la constante disponibilidad de una red de comunicación que no se tiene que reducir al ámbito de contenidos académicos, sino que incluye problemas metodológicos, personales y sociales que continuamente se mezclan con las situaciones de enseñanza.

Expondremos ahora una serie de temas o propuestas que motivará al profesor a adaptarse continuamente a situaciones nuevas.

La Disciplina en la Madurez infantil 10-12 años(5º y 6º Primaria)



INTRODUCCIÓN:


En este período la sociabilidad es tal, que se la ha llamado la edad de la «gracia social» puesto que las relaciones del niño con los demás son máximas. Su conciencia ya es autónoma e interioriza más las normas del grupo que las provinientes del tutor o de los padres, dado que su afectividad entra paulatinamente en la emancipación del mundo familiar, en una consciencia de sí mismo y afirmación de su yo en el marco del grupo; muy acusado tiene el sentimiento de justicia.
Todo esto trae unas consecuencias en la conducta de los alumnos que es importante tener en cuenta para conseguir un nivel disciplinario.

1. Comienza, si no a rechazar, sí, a «olvidar» o no «atender» a los consejos de los padres y a cuestionar las normas de la escuela si no coinciden con las del grupo. De ahí que sea necesario antes de dar o imponer normas, procurar que tengan aspectos convergentes con las del grupo. Reflexiona, piensa antes de actuar, pero guiado por la aprobación o rechazo del grupo. Procuremos que acepte, redacte o elija las normas disciplinarias del grupo-clase.

2. Es capaz de autocrítica y puede comprender el razonamiento de los otros; así que practicaremos la revisión y crítica de las cosas que se hagan y de las actitudes que se toman, no de las personas.

3. La seguridad ya no la busca en la familia, ni en el educador; la encuentra en el grupo. Por tanto el profesor ha de tener en cuenta el grupo como un medio de preparación social y programar actividades juntamente con él, asignarle responsabilidades y estimularle a formular compromisos, sin dejar de valorar a cada uno de sus miembros como persona única.

4. Adaptarse o no a una disciplina dependerá del grupo, de las buenas relaciones de éste con el tutor y del autoconcepto positivo que este sepa alentar, mantener o iniciar en los alumnos. Desde pequeño el niño se ve en los otros, se refleja como en un espejo y acaba acomodándose a lo que las otras personas dicen, afirman, esperan o niegan de él. Si continuamente se le dice que es patoso acaba siéndolo, no por aptitud sino por respuesta a la expectativa. Si lo que le profetizamos es un fracaso, sus esfuerzos serán mínimos, y entonces la profecía se cumple.
Es tarea del tutor averiguar si muchas de las actitudes que se consideran indisciplinarias no tienen su origen en un autoconcepto negativo provocado desde fuera. La confianza en las propias posibilidades ante una actividad o hecho depende, no de la situación real y objetiva, sino de cómo lo ve él mismo. Recordar al niño la «fama» que trae de cursos anteriores es abocarle a la indisciplina. Olvidarse de lo que era y de cómo actuaba; ofrecerle confianza y la posibilidad de cambiar es ponerle en camino de conseguir una autoimagen positiva que repercutirá en la disciplina del aula sin ninguna duda.

Propuestas prácticas para conseguir una activa serenidad en el aula

Al inicio de esta etapa pueden sernos útiles algunos recursos de la etapa anterior, dado que el paso de un estadio a otro no es tajante sino gradual y sincrónico. Por lo tanto en la medida en que los niños vayan avanzando en madurez podremos introducir las siguientes técnicas:

1. Respetar los subgrupos existentes, evitando separarlos si no es por un motivo grave de indisciplina.

2. Potenciar al máximo su libertad, pero controlada. Por ejemplo: Al inicio del curso se establece por votación que, si hay necesidad, cualquiera podrá ir al lavabo siempre que lo haga sin molestar, con orden y sin interrumpir el trabajo del grupo. No se permitirá ir en el momento de la explicación del profesor.

3. Hacer una propuesta de normas con sus correspondientes sanciones y votarlas, razonando ante su necesidad para crear un ambiente positivo y agradable.

4. Procurar que las normas votadas queden reflejadas en un mural o en un lugar visible y accesible.

5. Evitar reñir, castigar, impulsivamente.

6. Escuchar al agresor o agresores, intentar calmarlos. Para ello no hay que juzgar sino simplemente preguntar, repetir sus demandas. Tranquilizar de palabra, hablando con naturalidad y cariño no entrando en la órbita de la violencia. Más tarde someter a revisión el hecho, las actitudes no a las personas.

7. Alcanzar un comportamiento espontáneo, por asimilación, sería el objetivo principal en esta etapa de la madurez infantil; ya se puede ir dejando atrás el comportamiento por obligación que es aceptable en las anteriores etapas y evitar as! que la conducta del niño quede fijada en un comportamiento fingido.

8. Evitar la rivalidad entre los subgrupos - clase, que podemos fomentar al primar la competitividad frente a la colaboración y al trabajo en grupo.

9. Valorar a cada alumno por lo que es, no por lo que tiene o aparenta ser. La conducta de todo alumno se ajusta a su autoimagen, que ha ido elaborando; antes de juzgar, procuremos conocer los mecanismos de crecimiento prosocial.

10. La seguridad en sí mismo se irá afianzando a medida que el alumno tenga algo que ofrecer a los demás (ayuda, amistad, conocimientos, etc ... ).

11. El alumno que se considera inepto, espera fracasar y actúa en consecuencia. La seguridad personal, en cambio, le da el valor y la energía necesaria para salir al paso de cualquier tarea, le permite esperar y vencer, y por tanto actuar en consecuencia.

12. La creencia en sí mismo, es decir, tener ya desde pequeños una autoimagen positiva, asegura al alumno buenas relaciones con los demás al liberarlo de envidias, celos, suspicacias, temores, resentimientos, y le ayuda a ser feliz, con lo que favorece el trabajo y la disciplina.

13. El orden, la organización, la planificación y el carácter del profesor (obrar con justicia, tolerancia, firmeza, etc ... ) ayudarán a una dinámica activa y serena del aula.

14. Planificar unas estrategias consensuadas entre profesores y tutores, de manera que sean valoradas por todos y que faciliten la disciplina y el orden en lugar de cargar a los alumnos con más normas y responsabilidades.

15. Hallar una cooperación efectiva entre los padres y los alumnos, para facilitar su bienestar y no provocar enfrentamientos padres - hijos.

16. La empatía, el comprender los puntos de vista del alumno, sin juicios: acuerdo, ni desacuerdo.
17. Estar atentos al lenguaje corporal, ya que es más preciso que el hablado.

18. Evitar destruir la autoimagen del alumno con expresiones o valoraciones como:

«No seas estúpido, o tonto ... ». «Eres insoportables, «Eres un vago» ... Son juicios que no incluyen ningún consejo constructivo, son afirmaciones de valor totalmente negativas. No nos preocupamos de las causas ni le cuestionamos los efectos, simplemente juzgamos negativamente.
«¡Nunca llegarás a nada!», «¿Es que no puedes hacer nada bien ... ?» Si esto se repite una y otra vez estamos practicando una de las técnicas básicas de lavado de cerebro, para que adquiera la autoimagen del fracaso, y busque llamar la atención con conductas disruptivas.
«¿Por qué no haces como fulano?», «Por qué no te esfuerzas más?», si tales comentarios se dan a menudo en el profesor perfeccionista, pueden conducir al niño a un estado de ansiedad que mina su autoimagen al obligarle a dudar de su competencia y a perder su autoestima. El rendimiento irá decayendo y estará más dispuesto a la indisciplina como medio de «supervivencia» psicológica.

ORGANIZACION FISICO-AMBIENTAL E INTERACCION CREATIVA

Actualmente consideramos espacio escolar tanto los edificios y sus dependencias como los espacios anejos (zonas de recreo, de deporte, huerto escolar ... ) y todas aquellas zonas, edificadas o no, donde se organizan y desarrollan expresa y sistemáticamente procesos educativos y actividades alrededor de los servicios complementarios (comedor, biblioteca, administración ... ).
Una buena organización físico - ambiental de entrada ya evita la indisciplina en el grupo.
Los profesores como usuarios de estos espacios los adaptan según las necesidades del grupo. Unas condiciones que son indispensables para un bienestar en el aula son:

- temperatura adecuada;
- higiene;
- ventilación;
- acústica buena;
- iluminación;
- ambientación satisfactoria

Los alumnos deben participar en la adecuación de su ambiente y espacio, reorganizando el mobiliario, cambios en el uso de los espacios, preparar rincones de trabajo ...
Podemos valorar entre todos los alumnos y profesores la utilización de los espacios externos próximos a las aulas para exposiciones, representaciones teatrales, danza y música. Alrededor de¡ edificio y al aire libre se puede preparar una pequeña parcela de terreno con la finalidad de realizar trabajos de huerto, granja y meteorología. Todo ello fomenta y potencia la relación de los niños en pequeños grupos. Una buena experiencia en esta etapa podría ser el rincón de meteorología, aquí pueden hacer experimentos relacionados con la presión atmosférica, velocidad, dirección, sentido del viento. Construir aparatos; anemómetro, higrómetro... Hacer prácticas de temperatura, lluvia... representar el tiempo en un panel de corcho... Otro muy divertido para ellos es la emisora que sirve para reforzar la expresión oral y desinhibir a algún alumno. Dentro de la programación diaria, entre el tiempo que han tomado en la estación meteorológica ... las noticias más importantes del día. También se puede colocar un panel para noticias, un buzón para sugerencias, otro para depositar papeletas de concursos.
La ludoteca que se hace servir horas de comedor y siguiendo turnos rotatorios, también la pueden ambientar ellos por ejemplo:

- colocando corcho en el suelo;
- pintando mesas y sillas;
- poniendo cortinas en las ventanas;
- colocando un armario para guardar juegos ...;
- logrando un espacio acogedor donde los niños puedan pasar un rato tranquilo.

4. Los nuevos espacios que se han ido creando permiten incorporar nuevas experiencias enriquecedoras para los alumnos. La distribución del espacio facilita el trabajo en pequeños grupos que favorece en gran manera la relación, la cooperación entre los alumnos y también con el maestro. La correcta utilización de estos espacios consolida los hábitos personales y sociales a nivel individual y colectivo:

- saber compartir las cosas, organizarse el tiempo libre y trabajar en equipo son hábitos que les van a permitir insertarse en la sociedad del mañana;
- es positiva la experiencia de aquellos centros escolares que han conseguido mantener a sus alumnos períodos de un mínimo de dos cursos en la misma clase, puesto que han acabado estimándole como suya, respetándola, porque tenían «tiempo» para irla modificando, adaptando y arreglando según sus gustos y criterios. Cambiar cada curso de clase es más propicio a no respetar paredes, ni mesas porque se tiene la impresión de que es material transitorio y casi desechable.

Ni qué decir tiene que el respeto del entorno crea buena convivencia y ésta es fruto de la disciplina.
Si importante es el aspecto físico - ambiental de la clase, no lo es menos el ambiente psíquico, el de una buena interacción entre todos y cada uno de los componentes del grupo-clase, incluido el profesor. Es vital que nos preocupemos de las relaciones, de sus flujos y reflujos. Los aspectos relacionases son de capital importancia en este estadio, y favorecen la disciplina y la actividad escolar.

La relación profesor-alumno es un elemento dinamizante básico. Es necesario establecer un vínculo consistente en el que predominen sentimientos de admiración, simpatía y afecto por parte de¡ alumno y de respeto, atención, consideración, y comprensión empática por par- te de¡ profesor.

Hay que lograr el diseño de un espacio de identificaciones mutuas a partir del cual sea posible la comunicación y el entendimiento. Conseguir esto no significa caer en una actitud de halago seductor o un dejar hacer ¡limitado al alumno. Esto sería una falta de honradez por parte del educador y daría lugar a una afirmación reforzadora de los mecanismos de omnipotencia del alumno, es decir, reforzadora de las partes más infantiles. Se trata por lo tanto de una actitud orientada y dirigida tenazmente a resaltar los aspectos más valiosos y positivos del sujeto, pero a partir de acciones y actitudes reales y concretas y, a ser posible, claramente observables.

La actitud de dejar hacer sin más para no contrariar al niño y evitar enfrentamientos, (actitud con frecuencia racionalizada con la etiqueta de permisivo o pseudodemocrática) se convierte en la práctica en la abdicación educativa y en fuente de indisciplina.

viernes, 24 de abril de 2009

"la Pobre Adela"


Hace poco escuche una preciosa canción. Triste a la par que hermosa narra la muerte de una joven por amor.Al no conocer el titulo de la misma estuve días buscandola al final la conseguí.Y cuelgo el enlace al youtube por si alguien le apetece oir esta bella canción que recomiendo encarecidamente. La canción se titula:

" LA POBRE ADELA"

--Madre, qué linda noche, cuántas estrellas,

ábreme la ventana que quiero verlas.

--No, hija mía, no, que estás enferma,

y el aire de la noche dañarte pueda.

!Ay madre mia! tan solo por ti siento


perder la vida.

Quien besara amorosa,mis nobles canas

sentada al sol conmigo por la mañana

y quien estará hasta tarde,bajo el castaño

al par de mi cociendo para el año

años enteros con mi desdicha sola

sin compañero.

Vistanme de mortaja,la ropa toda

que en el arca guardaba para mi boda

y despues que me hayan amortajado

quitenme estos corales que Juan me ha dado

para que no crea que aun he muerto queriendole

cuando me vea

dile que ya muriendome senti su canto

que ni muerta me quiero su necio llanto

vengan todas las Rosas y la dolores

a poner en tus brazos cintas y flores

y el cuerpo mio,quien besara mi rostro

desnudo y frio.

Madre que linda noche.


http://www.youtube.com/watch?v=BShD8aVNZjM

Carta de un Inspector de educación en Cadiz al Diario de Cadiz

La Tribuna (Diario de Cádiz)

Señores padres con hijos en la ESO

Jaime Martinez Montero Actualizado 29.03.2009 - 01:00

Lo que más sorprende a los especialistas extranjeros que visitan nuestros institutos es el mal comportamiento de los alumnos en el aula, la confianza de amigachos que preside su relación con los profesores (siempre con el tú por delante), lo escandalosos que son y el descuido con el que tratan el material que se pone a su disposición.

Si los visitantes son coreanos o japoneses, la impresión les puede provocar un shock. No es fácil conseguir mejoras significativas en los resultados escolares. Pero, desde luego, si no se aborda con seriedad y decisión el cambio del comportamiento de los alumnos, poco se puede conseguir.

Para que el alumno pueda rendir en clase es preciso que, en primer lugar, atienda y, en segundo lugar, que lo dejen atender. Es el requisito previo, como lo es comprar un décimo para que te toque la lotería. Muchas de las correcciones que se ponen en marcha para atajar este mal son poco compartidas por los padres de las criaturas, que optan más por la impunidad de sus hijos que por su educación. Parece como si la mala conciencia del poco caso que les hacen la pudieran salvar poniéndose incondicionalmente de su lado a la mínima dificultad con la que tropiezan en el instituto.Se ha llegado a una situación en la que no producen alarma y se dejan pasar comportamientos intolerables.

Los que narro a continuación los he visto yo visitando aulas, exhibidos por mozalbetes de trece, catorce o quince años, mayoritariamente varones, y sabiendo ellos que yo era el inspector. Están los que no reprimen las exigencias de su cuerpo por pequeñas que éstas sean. Así, uno bosteza de la forma más larga y ostensible que se pueda imaginar, desperezando todo el cuerpo. Otro se rasca y hurga, a modo, en axilas, ingle, nariz y oído. El de más allá está prácticamente tumbado en su silla, en una postura en la que alcanzar el tablero de la mesa para leer o escribir es francamente imposible. Hasta a alguna parejita he debido mirarla con reprobación para impedir no sólo que hicieran manitas, sino hasta que fuera algo más lejos. Repito: todo esto mientras el pobre profesor (o profesora, porque como corresponde a la condición humana, suelen ser más groseros y aprovecharse más de quien juzgan que es más débil) intenta explicar su lección o corregir un ejercicio.

¿Y los padres? ¿Qué ocurre cuando se sanciona a sus hijos y se les comunica el castigo? Pues en muchos casos se ponen de su lado, exigen datos y pruebas como si la vida escolar y sus procedimientos disciplinarios fuesen un juicio por la vía penal. Les hacen ver a sus vástagos que su centro de educación y enseñanza actúa arbitrariamente, que persigue sin motivo a sus alumnos, que emprende procedimientos sancionadores contra ellos sin argumentos ni hechos: un día, sin que haya ocurrido nada, los profesores y el equipo directivo acuerdan porque sí sancionar a unos pobres inocentes, e inician procedimientos muy costosos, que requieren mucho trabajo extra y que les van a traer a los que los emprenden un sin fin de preocupaciones.

Señores padres: no es sensato creer antes a los propios menores implicados que a adultos expertos en problemas de disciplina como son los profesores. Los docentes son imparciales (por supuesto, más que los mismos menores o que ustedes), conocen bien a los chicos porque a lo largo de su vida profesional han tratado a miles de ellos, y saben calibrar la trascendencia de las acciones de los que ocupan las aulas porque, además de que se les prepara para ello, tienen la experiencia de haber pasado ya por cientos de casos anteriores.

Señores padres: no deben enseñar a sus hijos de qué manera pueden salir indemnes o cómo se pueden librar de las consecuencias de conductas inadecuadas, sino a que asuman sus responsabilidades, a que corrijan lo que hayan hecho mal, a que acepten los castigos que se les impongan, a que tengan confianza en los profesores y en los centros en los que están escolarizados.

Porque, señores padres, no hay mayor despropósito que ayudar a sus hijos a que queden por encima de su profesor y de su instituto.

Señores padres: a sus hijos no les quedan tantos años para enfrentarse a la vida. Enséñenles también a tolerar la pequeña injusticia, el posible error. Porque en el mundo adulto van a encontrar muchas más arbitrariedades de las que puedan sufrir en la escuela. Déjenles bien claro que a sus profesores no les pagan para aguantarlos y reírles las gracias, sino para educarlos. Sus profesores son, para ellos, el anticipo de lo que luego, en el ámbito laboral, van a ser los jefes. Y, como decía Bill Gates, si cree que su profesor es duro con él, que espere a tener un jefe. Éste no va a tener ni la paciencia ni la vocación de su docente.

Señores padres: un viejo consejo decía: "Si vas a sufrir una operación peligrosa, deja todos tus papeles y todos tus asuntos en regla. Es posible que sobrevivas". Aplíquense el espíritu del anterior dicho.

Queremos su colaboración y su ayuda para conseguir la mejor educación de sus hijos. Pero no para hacerle la vida más fácil a los docentes. Al fin y a la postre, lo más que convive un profesor con ellos es, durante algún año, dos o tres horas a la semana. Lo queremos porque en última instancia son ustedes los que van a tener que soportarlos durante toda su vida.

COMO AYUDAR A LOS HIJOS A ENFRENTAR LA MUERTE

Tal como los adultos, los menores necesitan un tiempo y un espacio para vivir su dolor, un período de convalecencia que les permita asumir la pérdida y, desde ese momento, ausencia de quien murióLa pena es distinta dependiendo de la edad del niño, pero independiente de cuántos años tenga, siempre les afecta.

Cuando son muy pequeños, se afectan por la muerte de alguien en la medida que su entorno familiar se ve resentido y también porque se angustian ante la ausencia de la persona fallecida partir de los 3 años los niños comienzan a entender la muerte desde su propia fantasía. necesitan saber que pasó con la persona fallecida y en este sentido los padres deben ser concretos en su respuesta, explicándole al niño que la persona murió, que se fue al cielo y que en definitiva, no estará más con ellos.

Generalmente un niño menor de 5 años de edad, aún no entiende los tres componentes fundamentales de la muerte que son:

* La muerte es irreversible, definitiva y permanente.
* Se caracteriza por la ausencia de las funciones vitales.
* La muerte es universal (todos debemos morir).


Es por ello que consideran a la muerte un estado temporal como el dormir o marcharse, esta creencia está reforzada por los personajes de dibujos animados que se “mueren” y “reviven” otra vez, además del pensamiento mágico característico de esta edad; también consideran que aún escuchamos o vemos a los difuntos o bien que como son ellos o sus padres nunca van a morir.
Se considera que alrededor de los 5-7 años se establece el concepto de muerte, aunque aún “rudimentario”.

¿Cómo explicar la muerte?

Cuándo y cómo dar la noticia. Aunque resulte muy doloroso y difícil hablar de la muerte con el niño, es mejor hacerlo lo antes posible., buscaremos un momento y un lugar adecuado y le explicaremos lo ocurrido con palabras sencillas y sinceras. Por ejemplo, podemos decirles: "Ha ocurrido algo muy triste. Mamá ha muerto. Ya no estará más con nosotros porque ha dejado de vivir".
Es importante que los padres le entreguen al niño una visión de muerte como acontecimiento natural y no como un hecho catastrófico, que puede provocar mucha pena y dolor, pero que se superará".Cuando los padres le comunican a su hijo la muerte de un ser querido para él, es importante dejarle en claro -especialmente si el niño lo pregunta- que es definitivo y que la persona no va a regresar.

El decirle que la persona muerta se fue por un tiempo,crea falsas expectativas en el niño, lo que no le permite elaborar su dolor y provoca, en algunos casos, que quede esperando su regreso. Al momento de comunicarle a los niños la muerte de un ser querido, los padres deben esperar su reacción. Puede que en un comienzo ésta no sea de pena, por lo tanto, hay que tratar de no referirse a ella para no transmitir al niño ese sentimiento.

¿Qué podemos decirles si nos preguntan por qué? ¿Por qué ha muerto? ¿Por qué a mi? Son preguntas difíciles de responder. No pasa nada por decirles que nosotros también nos hacemos las mismas preguntas, o que sencillamente no sabemos la respuesta. Es bueno se sepan que todos los seres tienen que morir algún día y que le ocurre a todo el mundo. Los niños en su fantasía pueden creer que algo que pensaron, dijeron o hicieron causó la muerte. Si un niño dice: "me hubiera gustado ser más bueno con mamá, así ella no habría muerto", debemos decirle con calma pero con firmeza que no ha sido culpa suya.

Animarle a expresar lo que siente

Aunque no siempre las expresen, los niños viven emociones intensas tras la pérdida de una persona amada. Si perciben que estos sentimientos (rabia, miedo, tristeza…) son aceptados por su familia, los expresarán más fácilmente, y esto les ayudará a vivir de manera más adecuada la separación. Frases como: "no llores", "no estés triste", "tienes que ser valiente", "no está bien enfadarse así", "tienes que ser razonable y portarte como un grande" …, pueden cortar la libre expresión de emociones e impiden que el niño se desahogue.
Tener en cuenta que su manera de expresar el sufrimiento por la pérdida, no suele ser un estado de tristeza y abatimiento como el de los adultos. Es más frecuente apreciar cambios en el carácter, cambios frecuentes de humor, disminución del rendimiento escolar, alteraciones en la alimentación y el sueño…

Los tres temores más frecuentes del niño

¿Causé yo la muerte?
¿Me pasará esto a mi?
¿Quién me va a cuidar?


Mantenerse física y emocionalmentecerca del niño

Permitirle estar cerca, sentarse a su lado, sostenerlo en brazos, abrazarlo, escucharle, llorar con él…Podemos también dejar que duerma cerca, aunque mejor en distinta cama.
Puede ser adecuado también buscar momentos para estar separados: dejarle sólo en su habitación, dejarle salir a jugar con un amigo… Si es necesario, tranquilizarle diciéndole que estaremos ahí por si nos necesita.

El niño intuye enseguida que la muerte va a tener muchas consecuencias en la familia. Es bueno decirle que, aunque estamos muy tristes por lo ocurrido, vamos a seguir ocupándonos de él lo mejor posible.

El niño puede temer también ser abandonado por el familiar sobreviviente. Asegurarle que, aunque está muy afectado por la pérdida, se encuentra bien y no le va a pasar lo mismo.
Con frecuencia, lo que más ayuda a los niños frente a las pérdidas, es reencontrar el ritmo cotidiano de sus actividades: el colegio, sus amigos, sus juegos familiares, las personas que quiere. También es importante garantizarle el máximo de estabilidad posible. En este sentido no es un buen momento, por ejemplo, para cambiarlo de colegio o para imponerle nuevas exigencias (S. Weis)

Como acoger y acompañar

Las personas cercanas deben estar preparados para contener al niño, lo que significa acoger y acompañar al niño en su dolor, ponerse en su lugar y decirle que ellos entienden su pena si ésta existe, que es normal que llore y que poco a poco va a pasar. Esto se debe acompañar también por una contención física, es decir, abrazar y acariciar al niño. Dentro de la contención es importante insistirle al niño en la importancia de exteriorizar su pena, porque de esa manera se va a sentir más tranquilo y va a lograr superar su dolor. Al mismo tiempo, los padres deben respetar sus sentimientos y estar abiertos y receptivos a ellos, procurando espacios para que el niño pueda expresarlos.

La perdida de su madre. Es en esta situación cuando cobran importancia familiares que tengan un vínculo significativo con el niño -tíos o abuelos- de manera que hagan el papel de contenedores que, en ese momento, el padre del menor no está en condiciones de realizar. Lo más importante es que en ningún caso los niños asuman esa pena en soledad”.

De cuatro a seis años

los niños de esta edad todavía sienten la necesidad de afecto y seguridad física y saber quien los cuidará. Están aprendiendo a expresarse verbalmente por si mismos y lo hacen de manera afectiva a través de juegos. Aún cuando eventos importantes como los cumpleaños, fiestas y el primer día de clases son acontecimientos mayores para los niños, ellos aún tienen un concepto muy limitado de

Lo que significa el tiempo y el espacio.

El "pensamiento mágico" es una característica importante en los niños cuyas edades fluctúan entre cuatro y seis años. Un niño puede volar a la luna, pelear con monstruos .
Los niños que están de duelo tienen una comprensión limitada de la muerte. Su manera de pensar es muy concreta. Un niño a esta edad cree que todo lo que se mueve está vivo.
Un concepto limitado del tiempo, sumado a un limitado concepto de la muerte, significa que cuando alguien muere, el niño espera que la persona muerta vuelva a la vida. Un niño puede aceptar la noticia de la muerte con realidad y hablar de ella o de la persona muerta de la misma forma que hablan (él o ella) a un compañero de juego o a su animal preferido. Si la persona muerta fuera uno de sus padres o la niñera, el niño se preocupará de quien va ser el que lo cuide. Podrá llorar porque está confundido por la desorganización que se está produciendo en casa o la reacción de los demás, en lugar de la muerte misma.
Conceptos abstractos como el de la vida después de la muerte están más allá de la habilidad de pensar de los niños de esta edad.

Los niños continuarán haciendo preguntas sorprendentes y observaciones insólitas en un intento de conocer a fondo este nuevo concepto. Es importante que la persona a cargo del niño le responda apropiadamente.
Para un niño de esta edad, la muerte puede explicarse mejor con una orientación corporal o términos físicos porque su pensamiento es muy literal.
"la parte que nosotros queríamos -la parte que río, sonrió y nos amó- es la que se fue al cielo. El cuerpo es el que está ahora en el cementerio. La gente puede obtener nuevos cuerpos cuando llegan al cielo.
Al ser la madre la fallecida el niño puede relacionarla con abandono. El niño puede llegar a la conclusión de que él era malo, por eso su ser querido lo dejó.

Generalmente, su entendimiento acerca de la moral es que el mal comportamiento es castigado y el bueno recompensado. Por lo que es saludable hacerle saber que la persona que lo amaba no escogió dejarlo y abandonarlo, sino que su muerte tuvo una causa específica.
Para demostrar su creciente necesidad de ser protegido, los niños en estado de duelo, pueden sufrir un retroceso de conductas que previamente dominaban, como el de mojar la cama y sentir miedo a la separación. Los niños pequeños simularán su miedo y confusión por medio del juego y no debe desalentárseles. Las personas que los cuidan pueden facilitar el juego terapeútico participando con ellos cuando juegan con sus animales de peluche, muñecas, marionetas, carritos o con la casa de muñecas. Cuando jueguen pregúntele que pueden sentir las distintas muñecas o animales de peluche cuando se les toca. Ponga especial atención a los juegos bruscos y trate de buscar donde puede estar escondido o concentrado ese enojo.
Debido a que su punto de concentración es muy limitado, . Un niño en duelo, puede hacer en un momento, preguntas acerca de la muerte y en un segundo estar feliz jugando. Las personas que los cuidan deben entender que si el niño juega, no necesariamente eso significa que han entendido la pérdida de su ser querido, sino más bien puedan ser expresiones de la separación o una pausa temporal de sus sentimientos
La ansiedad es otra respuesta esperada en los niños, ésta se manifiesta por un gran temor a sufrir otra pérdida, esto lo hará especialmente sensible a toda separación de la figura que cumple con las funciones de maternidad, haciendo que busque consuelo en algún juguete viejo o manta. Algunos niños experimentan una regresión a etapas anteriores de desarrollo, lo que hace que actúen de manera más infantil, exigiendo comida, atención, cariño y hablan “como un bebé”.

Otra reacción que se presenta en los niños pequeños es creer que son la causa de lo sucedido, es decir se sienten culpables.

Consejos para las personas cercanas:

El primer paso consiste en asumir la pérdida, en aprender a expresar sus sentimientos de manera adecuada, de tal forma que el duelo del padre sobreviviente tome un camino sano.
Una vez logrado lo anterior, se hace menos dura la tarea de explicarle a los hijos lo sucedido y se pueden incluir en el proceso de duelo.
Es sabido por todos que la muerte modifica todos los planes y esperanzas del futuro tanto para el padre sobreviviente como para los hijos, sin embargo se debe pensar que no es el fin, que la vida continúa y que el proceso de adaptación a la nueva situación es lento.
No se debe obligar a un niño asustado a ir a un velorio o entierro de un ser querido, sin embargo, el honrar o recordar a la persona de alguna manera, como por ejemplo, encender una velita, decir plegarias, preparar un álbum de fotos o contarle historias, puede ser de mucha ayuda.
Una vez que el niño acepta la muerte, es normal que manifieste su tristeza de vez en cuando a través de un largo período de tiempo, a veces en momentos inesperados. Sus familiares deben pasar todo el tiempo posible con el niño y hacerle saber bien claro que tiene permiso para manifestar sus sentimientos libre y abiertamente.
En general todos los niños necesitan que se les participe del problema brindándoles información correcta y sencilla, que deberá ser acompañada de apoyo emocional, tal como seguridad y comprensión para afrontar la pérdida.

LA FAMILIA ANTE LOS CELOS INFANTILES:PAUTAS Y ORIENTACIONES

LA FAMILIA ANTE LOS CELOS INFANTILES: PAUTAS Y ORIENTACIONES


¿ QUÉ SON LOS CELOS?

Los celos, son un estado afectivo caracterizado por el miedo a perder o ver reducidos el cariño y la atención de alguien querido. En un sentido estricto, se entiende, como el sentimiento producido por el temor de que la persona amada prefiera a otra; frecuentemente, este sentimiento va acompañado de envidia - resentimiento hacia quien se percibe como rival.

La persona que siente celos percibe la realidad algo distorsionada; considera que es menos querida que antes, parece tener un radar que le trae a la memoria lo que le produce angustia,
Suelen ser personas sensibles, y esta sensibilidad puede dar lugar a manifestaciones orgánicas


1. LA RIVALIDAD ENTRE HERMANOS.

Las disputas entre hermanos es algo natural e inevitable. En toda relación fraterna conviven íntima e ineludiblemente instintos agresivos y amorosos. A medida que los hermanos se hacen mayores, la rivalidad va superándose dando paso a una mayor unión y amistad.


En general, si los padres procuran hacerlo bien, conseguirán que los episodios de celos y envidias den paso a una relación de amistad, colaboración y ayuda mutuas. Del buen clima familiar dependerá la estrecha comunicación y relación entre hermanos, y de forma simultánea, ésta repercutirá así mismo en el clima familiar.

Con frecuencia los hermanos suelen tener dificultades a la hora de compartir los objetos y cosas que cada uno tiene. En la primera etapa del niño(de 0 a 6 años) de Educación Infantil, éste se halla sumido en un egocentrismo que le hace sentirse el centro del universo. Es propio de esta etapa repetir constantemente "esto es mío". Ante este sentido tan arraigado de la posesión, hay que enseñarles a respetar las cosas de sus hermanos, a pedirlas por favor, a dejar sus cosas, a ser generosos e incluso a ser positivos despertando en ellos la capacidad de admirar a los demás comunicándoselo. Así mismo, será necesario reforzar y alabar las acciones que conlleven los valores antes mencionados.

Elogiar sus actos de generosidad y amistad y evitar comparaciones previene las envidias y los celos. Hacer que cada hijo sea protagonista en la familia es promover su seguridad personal, autoestima y desarrollo de una personalidad equilibrada.

A lo largo de la vida familiar, van a surgir conflictos por la posesión o uso de cualquier cosa, por cualquier nimiedad a veces; las disputas que no brotan del odio sino de discusiones momentáneas y que se resuelven rápidamente sin que intervenga el adulto son muy beneficiosas, siempre y cuando ninguno de los hermanos se instaure en tirano del otro. La inhibición de la rivalidad y su represión inconsciente tienen efectos nefastos sobre el desarrollo afectivo e intelectual. La superación de estas rencillas les prepara para su posterior adaptación a la sociedad (no siempre acogedora), les hace tener en cuenta el punto de vista de los demás y salir poco a poco de su egocentrismo. Es también prueba de que el niño va adquiriendo seguridad en sí mismo, afirmación y en definitiva, desarrollando su personalidad.

Así pues, de la relación entre hermanos, los hijos tendrán la oportunidad de aprender los modos de convivir con los demás, a salir de sí mismos para abrirse a nuevos núcleos o ámbitos, a buscar y hallar nuevas amistades y vínculos afectivos.




Estrategias para prevenir y resolver los conflictos entre hermanos:

§ El clima familiar es muy importante; si predomina el amor y la confianza, éstos darán lugar a un mejor entendimiento entre todos y es el mejor antídoto contra los celos.
§ Conviene propiciar afecto y compartir con los hijos todos los acontecimientos haciéndoles partícipes de proyectos comunes, ilusiones, valores de la propia familia. Si se estimula la expresión sincera de sentimientos y emociones, se liberan miedos, tristezas...
§ Es muy conveniente habituarles a compartir las responsabilidades diarias. Es necesario propiciar actividades en las que colaboren todos. Cada hijo puede ayudar al otro en lo que sabe o puede hacer, participando en la misma tarea.
§ Promover juegos donde tomen parte todos (juegos de mesa, de calle, prendas...). También realizar excursiones y viajes; es decir "hacer familia".
§ Favorecer las tertulias y sobremesas donde se comentan anécdotas, historias familiares y donde se da la oportunidad de participar a todos los hijos.
§ Enseñarles a pedir las cosas por favor, a dar las gracias, y a pedir perdón, muy necesario.
§ Autoridad en la familia que por una parte proteja, oriente, ayude y estimule, y por otra parte que exija límites claros y adecuados. En definitiva, darles la seguridad de que son amados pero con la exigencia de que aporten a los demás.



a) Lectura del cuestionario.
b) Responder SI o NO conjuntamente madre y padre tras una breve reflexión de cada punto.


REGISTRO DE CONDUCTAS
SI NO

1. Conductas que manifiesta el niño o la niña en la relación con sus padres.

§ Muestra agresividad hacia su madre.


§ Se muestra agresivo con su padre.


§ Cuando se le abraza o se le manifiesta cariño, suele responder con rechazo.


§ Busca el afecto de modo exagerado.


2. Conductas que manifiesta el niño o la niña en la relación con los hermanos:

§ Se manifiesta de forma más agresiva de lo normal.


§ Expresa frases que indican rechazo o rivalidad hacia el hermano o hermana: "No quiero que venga conmigo", " que se quite ese de ahí",...


§ Se ha vuelto más burlón con sus hermanos


§ A menudo "delata". Se ha vuelto un "acusica".


§ Habitualmente se compara con ellos y se siente peor tratado.


§ A la hora de jugar, se niega sistemáticamente a compartir sus cosas.


§ Rompe y descuida el material (juguetes, juegos, material escolar,...) de los hermanos.


§ En ocasiones busca su compañía pero para molestarles y fastidiarles.


§ Tiende a aislarse.


§ De un tiempo a esta parte, no le gusta hablar de sus hermanos; parece que rechaza los comentarios referidos a ellos.


3. Conductas que manifiesta el niño o la niña con sus amigos y amigas:

§ Se muestra más agresivo de lo habitual con amigos y/o compañeros.


§ Les suele hacer burla, se mofa, realiza comentarios despectivos.


§ Les acusa ante otras personas.


§ Hace un tiempo que se compara con ellos y se siente peor tratado.


§ Últimamente se niega a compartir sus cosas.


§ Rompe o descuida las cosas de los demás (antes no lo hacía).


§ En ocasiones busca su compañía pero para molestarles e importunarles.


§ De un tiempo a esta parte tiende a aislarse y a no compartir los momentos de juego.


§ Parece que está en su mundo, ausente.


§ Se muestra más sensible, susceptible e irascible.


4. Conductas relacionadas con el entorno escolar:

§ El profesorado comenta que el hijo o la hija se muestra más airado con ellos, contesta de forma brusca y se manifiesta de forma rebelde y desafiante...


§ Ultimamente deja de hacer sus tareas escolares.


§ En el colegio nos dicen que llama la atención en clase.


§ Sus calificaciones académicas han sufrido un bajón sin causa aparente.


§ Parece que ha perdido interés por el estudio; evade los
comentarios acerca del colegio,


5. Conductas referidas a los hábitos alimentarios del niño o de la niña.

§ Pide que le den de comer a la boca cuando ya comía solo.


§ Quiere comer lo mismo que su hermano (bebé).


§ Rechaza alimentos que ya ingería o aceptaba.


§ En ocasiones amenaza con vomitar.


§ En situaciones concretas llega a vomitar.


6. Conductas relacionadas con el control de esfínteres del niño o de la niña:

§ Ha vuelto a mojar la cama por las noches.


§ En alguna ocasión se ha hecho pis durante el día.


§ En alguna ocasión se ha hecho cacas durante el día.


7. Conductas referidas a su estado emocional:

§ Ultimamente llora por cualquier cosa.


§ Se enfada con facilidad.


§ Se le ve más nervioso que antes.


§ En ocasiones se le ve triste, con apatía, sin ilusión.


§ Se muestra muy sensible y susceptible (da mucha importancia a cosas insignificantes)


§ Manifiesta que no desea crecer.


§ Tiene mucho miedo por la noche (habla de fantasmas, monstruos, personajes fantásticos)


§ Tiene miedo a los lugares oscuros de casa, del colegio, de la calle.


· Se niega a estar solo durante el día.


§ Muestra temor a algunos animales(aunque sean conocidos e inofensivos).


§ Teme a lo desconocido, bien sea personas, cosas o situaciones.


§ Desea dormir con sus padres aduciendo miedos(ya dormía solo).


Otros miedos. Descríbelos a continuación:


8. Conductas referidas a la responsabilidad.

§ Se niega a colaborar en las tareas de casa.


§ No se niega, pero no asume las responsabilidades que le asignan.


§ Busca privilegios, pero rehuye sus obligaciones.


§ No acepta ni cumple las normas establecidas en casa.


9. Conductas relacionadas con el sueño.

§ Se despierta por la noche con cualquier pretexto(pide agua, ir al baño)


§ No se le hace hora de ir a dormir(antes iba a su hora).


· Pide ir a la cama de sus padres porque dice que duerme mejor.


§ Pide que duerman(el padre o la madre) en su cama.





PAUTAS DE INTERVENCIÓN.

A continuación presentamos una serie de consejos que eviten la aparición y/o mantenimiento de conductas celosas dentro de la familia.

Evitar: (en la medida de lo posible)
· Los gritos y las descalificaciones.
· Las atenciones y dedicación excesivas.
· Privilegios a unos hijos frente a otros.
· Comparaciones entre los diferentes hijos.
· Intromisiones en los conflictos de los hijos y tomar partido en ellos (siempre que no haya agresión).
· Atenciones y recompensas al "chivato".
· Comentarios de vecinos, amigos y familiares haciendo comparaciones de vuestros hijos.
· Un trato irónico, o risa y burla ante conductas inadecuadas.
· Que el hijo mayor deba asumir en todo momento la responsabilidad del cuidado del hermano menor.
· La competitividad entre hermanos.
· Tomar en cuenta las conductas propias de bebé (impropias de la edad).


¿Qué debemos hacer?.

Procurar realizar las conductas que exponemos a continuación:
-Intentar cambiar lo menos posible la rutina del niño tras el nacimiento del hermano.

En distintos estudios se ha comprobado que disminuye considerablemente el volumen de atención que recibe el primogénito al tiempo que cambia su rutina tras el nacimiento.Esto afecta mucho al niño/a, por lo tanto procurar controlar su tiempo especial, los ritos para acostarse, seguir diciendole lo mismo sobre lo que está permitido y lo que no...

·Hablar de "igual a igual" con el primogénito
la rivalidad suele disminuir cuando la madre habla con el primogénito de igual a igual respecto al bebé.Comentar lo que el bebé puede sentir o necesitar llamar la atención del niño ante el interes del bebé por él, hacia lo que le gusta y lo que no...

·No hacer comparaciones

· Prestar atención al mayor y hacer que lo hagan los demás
Dedicad al dia un tiempo exclusivo para el niño, de 10 a 15 minutos.El niño puede esperar este tiempo y confiar en él.

· No "pasarle" todo al pequeño
Muchas veces el pequeño se aprovecha.Puede molestar al mayor destruyendo sus realizaciones y este reaccionar con violencia.No reprender muy fuertemente al mayor no consolar mimosamente al pequelo, reñir al pequeño suavemente para que sea más cuidadoso y ayudar al mayor a rehacer su construcción.

§ Fomentar la cooperación entre los hermanos. ( en las tareas de la casa, recados, en situaciones de juego ..)

§ Observar y reflexionar sobre las conductas celosas de nuestros hijos y reaccionar sin darles excesiva importancia.

§ Tratar con afecto y atención frecuentes a tus hijos para que perciban que son queridos.

§ Favorecer el juego con todos los hijos (para lograr una mayor armonía entre los hermanos).

§ Promover un clima de sosiego y tranquilidad en todos los momentos posibles.

§ Analizar entre los adultos las causas posibles de los celos y las distintas soluciones.

§ Educar a los hijos en el control de sus emociones: aprender a soportar pequeñas frustraciones, alegrarse del éxito de los demás, responder con tranquilidad ante situaciones adversas, enseñarle a aceptar sus incapacidades y dificultades con optimismo.

§ Respetar la autoridad de los padres y admitir los límites establecidos en la familia. Conseguir que se acepten las normas de casa de forma democrática. Resulta necesario conseguir que se respeten aquellas normas que la unidad familiar estime imprescindibles. No obstante, si algún hijo se rebela, conviene que los padres expliciten los límites de la convivencia familiar.

§ Respetar el espacio de juego e intimidad de cada hijo.

§ Estimular a los hijos para que expresen lo que sienten con libertad y puedan compartir tristezas y alegrías.

§ Estimular a los hijos y darles seguridad.


Consejos y orientaciones para las familias ante la llegada de un nuevo hermano u hermana:
· Hacer partícipe a los hijos de las tareas que conlleva la llegada de su hermano: - Preparar la cuna y habitación, adquirir la ropa...
- Valorar a los hijos tras la realización de estas tareas; más por la actitud que manifiestan que por el resultado final.
· Resaltar la importancia de tener hermanos y de la felicidad que esto comporta en el juego, en las labores diarias, en la alegría de la casa y de las reuniones familiares...
· Advertir a los familiares que en las visitas que nos realicen eviten expresiones del tipo: "ahora si que vas a tener que compartir", o "ya sabes, lo tendrás que cuidar porque el niño será muy pequeño y tu ya eres mayor" etc...
· Así mismo incitarles a que sus expresiones hagan alusión a aspectos positivos referidos al nuevo hermano: "te vas a divertir mucho", "con un hermano vas a poder jugar cuando se haga un poco más grande" etc. ..
· Debemos evitar la coincidencia de llevar al mayor a una escuela infantil cuando nace otro/a hermano/a. Es preferible adelantar o retrasar esta entrada para que no asocie: nace mi hermano = salgo de casa.



Tras el nacimiento de un nuevo hermano:

· Evitar frases que recriminen sus acciones: "No lo toques", "Aléjate que no me fío de ti", "Que se te va a caer"..
· Estimular con expresiones positivas todo acercamiento: "Qué bien lo cuidas" "Eres muy responsable", "Ven que lo vas a bañar muy bien".
· Involucrar a los hermanos en las tareas de cuidado, higiene, alimentación etc.
· Buscar espacios para atender de forma preferente a los hermanos en el momento del nacimiento del nuevo bebé y en el período posterior. Las personas adultas solemos dirigirnos rápida y casi exclusivamente al recién nacido, relegando la atención a los demás hermanos; sin embargo, son éstos los que pueden manifestar conductas celosas y no el recién nacido que no es consciente del momento.El mayor si es consciente el pequeño no lo es.
· Procurar dar afecto a los hijos sin distinción de edad. En nuestra sociedad solemos prestar excesiva preferencia afectiva al niño pequeño omitiendo de forma bastante brusca e inconsciente la atención a los hermanos mayores.
· Valorar a nuestros hijos delante de familiares y visitas, tratando de omitir todo comentario negativo sobre ellos.


. CONCLUSIONES.

En la mayoría de las situaciones en las que se detectan conductas celosas, éstas pueden considerarse como manifestaciones naturales, respuestas propias de la edad y debemos entender la aparición de estos "miedos" como un proceso de adaptación y maduración en la evolución normal de los niños y niñas.

Una vez identificadas en el hogar conductas celosas entre los hijos,

Si los padres transmiten seguridad y afecto, los celos irán dando paso a una relación amistosa entre hermanos. La cooperación de todos y un clima familiar donde se dan oportunidades para participar, contribuirá a que la rivalidad entre hermanos vaya disminuyendo progresivamente.( la estrategia de la Reunión Familiar se encuentra resumida en otro articulo de este blog)

IDENTIFICACIÓN DE PROBLEMAS PSIQUIÁTRICOS EN LA ADOLESCENCIA

IDENTIFICACIÓN DE PROBLEMAS PSIQUIÁTRICOS EN LA ADOLESCENCIA

La mayoría de los adolescentes eran aceptados y tenían buena relación con los padres.
• Sólo una minoría estaban rechazados por sus padres. El rechazo, estaba asociado a trastorno psiquiátrico de larga duración.
• Cuando la alienación por los padres comenzaba en la adolescencia, no se apreciaba un aumento de los trastornos psiquiátricos
EVALUACIÓN
Las áreas importantes a explorar son:
– Los problemas o dificultades.
– Nivel de impedimento en su vida familiar, escolar y social.
– Los factores que han iniciado y mantenido el problema.
– Los valores positivos.
• Las expectaciones de la familia y el adolescente.

TRASTORNO DE CONDUCTA

La prevalencia de trastornos de conducta es del 3-5% y la de niños-adolescentes con un trastorno oposicionista es del 2-4%. La prevalencia se duplica en adolescencia.
• Es el trastorno psiquiátrico juvenil más frecuente. La prevalencia en los niños, es cuatro veces mayor que las niñas.
• Muchos adolescentes tienen síntomas de trastorno oposicionista sin llegar a cumplir criterio.
• En las niñas posiblemente la sintomatolología sea diferente con menos agresividad y presentando mentiras y conducta sexualizada. Es por ello que se reconozcan menos.

TRASTORNO OPOSICIONISTA

• A menudo pierde los nervios.
• A menudo discute con adultos.
• A menudo desafía normas o mandatos.
• A menudo molesta a otros queriendo.
• A menudo culpa a los otros.
• A menudo es susceptible o se molesta.
• A menudo se enfada y está resentido.
• A menudo es vengativo o rencoroso
• AL MENOS 4 DE LOS 8.
• ALTERACIONES EN LA VIDA FAMILIAR, ESCOLAR Y SOCIAL.

TRASTORNO DE CONDUCTA

• A menudo intimida,amenaza,burla.
• A menudo empieza luchas.
• A menudo ha utilizado armas en luchas.
• Crueldad física a animales.
• Crueldad física a personas.
• Roba con o sin forzar a la gente.
• Ha forzado a relaciones sexuales.
• Ha encendido fuegos.
• Ha destruido otras propiedades.
• Ha robado coches o casas.
• Se escapa de casa sin permiso (2 veces).
• No va al cole desde antes de los 13 años.
• AL MENOS, 3 SÍNTOMAS Y 12 MESES DE DURACIÓN.
Un 50% de los niños con trastorno oposicionista de conducta a partir de los 5 años, pervasivo en diferentes situaciones y con grave sintomatología, desarrollan una personalidad antisocial y consumo de drogas en edad adulta.
• El trastorno oposicionista que aparece en la adolescencia no está asociado a un mal pronóstico.
• La mortalidad por causas violentas incrementa 58 veces. El 13% de los varones y el 10% de las mujeres mueren precozmente.

ASOCIADO A:
• Problemática familiar. Por ejemplo, discusiones entre los padres, hostilidad y poca afectividad dirigida al niño, disciplina violenta hacia los niños, poca supervisión y disciplina inconsistente.
• Abuso físico y sexual.
• Trastornos psiquiátricos en los padres, posiblemente depresión en la madre. Personalidad antisocial en el padre.

Pobreza, determinados ambientes escolares y sociales.
• Personalidad impulsiva. En chicas, parece que una pubertad temprana puede ser un factor de riesgo.
• ES IMPORTANTE RECONOCER LA ASOCIACIÓN CON UN TRASTORNO HIPERACTIVO Y UN TRASTORNO DEPRESIVO.
• SE DEBE DIFERENCIAR DE UN TRASTORNO DE ADAPTACIÓN.

TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCIÓN-HIPERACTIVIDAD

Incluye conductas como la atención escasa a actividades impuestas por adultos. Por ejemplo, deberes, etc.
• Cambia rápidamente de actividades cuando se le permite escoger espontáneamente.
• Atiende se distrae con aspectos irrelevantes del ambiente.
• Juega durante muy poco tiempo.

DEFICIT DE ATENCIÓN

- Fallo a atender los detalles.
- Dificultad en mantener la atención.
- No parece que escucha.
- Fallo de terminar actividades.
- Dificultad en organizarse actividades.
- Evita actividades que requieren esfuerzo sostenido.
- Pierde cosas para los deberes, colegio etc.
- Se distrae fácilmente con estímulos del ambiente.
- Tiende a olvidar cosas.

HIPERACTIVIDAD

Significa un exceso de movimiento:
• Hay un incremento del tiempo de sus movimientos. Son más rápidos.
• Hay incrementos de movimientos menores irrelevantes para lo que está haciendo: “fidgeting”.
• Excesivo movimiento de todo el cuerpo. Inquietud.
El exceso de movimiento está presente tanto cuando está despierto como dormido.
• “Fidget” con manos y pies.
• Se levanta del sitio en clase.
• Corre por todos los sitios o escala.
• Dificultad para jugar silenciosamente
• Siempre en movimiento, como si tuviera un motor dentro.
• Habla excesivamente

IMPULSIVIDAD

Significa actuar sin pensar. Ocurre en diferentes contextos. Por ejemplo, meterse en situaciones peligrosas, por descuidos o por actuar de forma impetuosa pero sin querer desafiar las normas.

- Habla excesivamente.
- Responde las preguntas antes de que se terminen de formular.
- Dificultades en esperar su turno.
• Interrumpe cuando otros hablan
CLASIFICACIÓN.
CIE 10 tiene que haber 6 síntomas de falta de atención, 3 de hiperactividad y 1 de impulsividad.
• DSM IV combina hiperactividad - impulsividad. Existe una variedad predominantemente inatentiva.
TRATAMIENTO
1ª elección METILFENIDATO- RUBIFEN
- 80% de respuesta. Niños > 5 años.
- Empezar 10 mgrs a la mañana. Incrementar otros 10 mgrs. Dosis máxima 60 mgrs. al día.
- Continuar durante fines de semana. Parar meses de verano.
- Continuar un año y evaluar si es necesario. Puede necesitarlo durante años.
- Evaluar cambio con cuestionarios.

DEPRESIÓN

Existe un incremento de la depresión en la adolescencia. Además el ratio varón/mujer cambia durante el inicio de la adolescencia hacia un incremento del trastorno en mujeres que permanecerá en la edad adulta.
• Prevalencia entre 2-8%.
• Comorbilidad con trastorno de conducta, consumo de drogas, trastornos alimentarios, trastornos de ansiedad, fobia escolar, hiperactividad.
La sintomatología es semejante a la que ocurre en la edad adulta con sentimientos de infelicidad y tristeza pero en niños y adolescentes a veces ocurre la irritabilidad e incremento de la agresividad. Aislamiento social y bajo rendimiento escolar.
• Gran asociación con síntomas somáticos (hasta un 70%). Disminución o incremento del apetito y sueño.Apatía, pérdida de interés, perdida de esperanza en el futuro y confianza en ellos mismos. Baja autoestima. Sentimientos de culpabilidad.
Consumo de drogas como autotratamiento o conducta autodestructiva.
• Relacionado con historia familiar de depresión.
• Parece que responden a antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.
Un 42% de los adolescentes deprimidos tienen síntomas de trastorno de conducta. Brusco cambio de conducta con fallo escolar, incremento de la irritabilidad con discusiones o peleas en casa o con profesores o compañeros.
• No quieren ir al colegio, pueden escaparse de casa ya que tienen sentimientos que nadie les quiere o de culpabilidad. Conductas de robo como conforte emocional. Conductas sexualizadas especialmente en chicas relacionado con baja autoestima y poca confianza en el futuro.

NO ASISTENCIA AL COLEGIO

Prevalencia alrededor de 1%. Igual en varones que mujeres.
• HAY QUE DISTINGUIR ENTRE:
• Hacer novillos: Asociado a adolescentes con trastorno de conducta, con familias desestructuradas y que no supervisan a los hijos. Los adolescentes están con amigos que tampoco van al cole.Padres no saben donde están.
• Fobia escolar: Ansiedad relacionada con alguna situación escolar como un profesor, una asignatura, burla o violencia de compañeros de clase etc.. Intensa ansiedad antes de ir al colegio y ansiedad anticipatoria el día o días anteriores con síntomas físicos. Empeoramiento después de vacaciones o enfermedad. Bien en otras situaciones como colonias etc.
Ansiedad de separación: Más frecuente en niños que adolescentes. Intensa ansiedad al separarse de sus padres o casa. Miedo por la salud de padres o de ellos mismos. Tampoco van a colonias etc.
• Muchas veces está asociado a depresión. Se van aislando de amigos, apáticos y tristes en todas las situaciones.

SUICIDIO E INTENTO DE SUICIDIO

El suicidio es muy poco frecuente en la población adolescente 7.6/100.000 en el Reino Unido (14% de las muertes) sinembargo el suicidio ha incrementado considerablemente en los últimos años especialmente en adolescentes varones.

Factores de riesgo:
- Historia familiar de suicidio. Los adolescentes que se suicidan tienen hasta un 50% de casos historia familiar de suicidio o intento de suicidio, especialmente en los casos que el adolescente también había estado deprimido.
- Imitación, identificación y contagio. Exposición a noticias, películas etc sobre suicidos. Suicidio epidemias
- Asociado con alteraciones biologicas (disminución de serotonina en el líquido cefalorraquídeo) y asociado a alteraciones perinatales.
- Asociación con trastornos psiquiátricos. La mayoría tenía síntomas psiquiátricos.

1/3 tenían trastornos de ansiedad
1/2 tenían trastorno de conducta y alcohol- abuso de drogas (practicamente solo en varones)
1/3 depresión (chicas sobretodo)
Los casos podrían estar comprendidos en éstas tres categorías:
- Grupo impulsivo, volatil que eran muy sensitivos a la crítica
- Grupo muy ansioso y perfeccionista, preocupados por el futuro y con miedo de cometer errores.
- Grupo sobretodo de chicas con depresión clínica y que estaban tratadas en el momento de cometer suicidio.

INTENTO DE SUICIDIO

- Estudios revelan que 27% de los adolescentes habían pensado en suicidio en los últimos 12 meses, 16% habían realizado un plan, 8% habían realizado un intento y 2% habían realizado un intento que requería atención médica.
- Las chicas son 3-7 veces más frecuentes que intenten suicidio.
- Suelen estar precipitados por un problema interpersonal (familiar, afectivo etc). otros factores precipitantes son los problemas escolares, ambientes abusivos, duelo, rechazo, problemas de drogas etc
- Cuando no existen factores precipitantes suelen estar más relacionados con la existencia de una depresión
- Asociado a existencia de trastornos depresivos, trastornos de conducta y historia de consumo de drogas.
- El grupo más relacionado con los que realizan suicidio (es decir similares a los que cometen suicido) son aquellos que tienen un alto índice de desesperanza, que preparan su intento, que dejan notas de despedida y disculpa, que utilizan métodos violentos. Desesperanza incluso es más predictor del grupo de riesgo que cometa suicido que incluso depresión.
- Los adolescentes que realizan intentos de suicido generalmente están más concentrados en sí mismo, tienen menos estrategias para resolver sus problemas y son mas pesimistas acerca de las posibilidades que tienen de realizarlo con éxito. La mayoría realizan el intento sin premediatación y de manera impulsiva (menor relación con el grupo que comete suicidio) y éstos tienen un menor riesgo de que estén deprimidos, de tener desesperanza.

CONSUMO Y ABUSO DE DROGAS

Las drogas consumidas normalmente por los adolescentes son aquellas más aceptadas socialmente como son: alcohol, tabaco y cannabis.
Estudios realizados en el Reino Unido indican que 29% de los adolescentes bebían alcohol una vez a la semana (1986), entre 5-10% habían tomado alguna vez tranquilizantes aunque muy pocos los tomaban continuadamente, entre un 3-5% de adolescentes entre 11-16 años consumían cannabis regularmante y entre los más mayores un 17% (1985,1992) y aproximadamente un 11% de los adolescentes habían probado disolventes. El uso de otras drogas como heroína y cocaína está por debajo del 1% pero el consumo de halucinógenos ha incrementado considerablemente.
Factores de riesgo que se han propuesto.
- historia familiar de consumo de alcohol o drogas, riesgo que puede estar relacionado con una predisposición genética y riesgo ambiental.
- Predisposición constitucional. Determinados individuos que tienen menos efectos negativos y más efectos positivos cuando consumen drogas
- Trastornos psiquiátricos. Consumo de drogas está muy asociado a trastornos de conducta o delincuencia.
- Factores sociales como en el área en el que se vive, si sus amigos consumen drogas etc
- Factores escolares como tener un mal rendimiento escolar.
- Sobretodo factores ambientales en el que se vive con una tolerancia al consumo de drogas como algo relativamente sano

La mayoría de los adolescentes que consumen drogas piden primariamente ayuda a un profesional no psicológico-psiquiátrico. Es importante establecer una buena relación con ellos, no alarmista pero explicando los riesgos de las drogas dentro del marco de la salud. Es muy importante establecer la severidad del consumo de drogas . Llegar a un acuerdo de las actitudes que quieren cambiar y establecer un plan. Importante el compromiso de la familia.


TRASTORNOS DE ANSIEDAD

Muy prevalentes, 6-9%.
• Trastornos Generalizados de Ansiedad: Mas de un 3%.
• Ansiedad y preocupación excesiva (expectación aprensiva) en amplias situaciones. En especial por su rendimiento escolar, exámenes etc.
• Existe fatiga, inquietud, dificultad para concentrarse, tensión muscular, alteración del sueño etc.
• Fobias-Miedo a una situación específica. 2-4%.
• Ansiedad de separación-Miedo a la separación de padres etc-1%
• Fobia social- Miedo a la evaluación pública o a la humillación.
• Crisis de Pánico, Agorafobia

ABUSO SEXUAL

Edad mas frecuente entre 8-12 años.
• Niñas que viven con padrastros tienen 6 veces mas riesgo. 40-60% ocurren por alguien fuera de la familia.
• En U.K, Canada 6-62% de las niñas y 3-31% de los niños.
• Conducta sexualizada. Niñas erotizadas, seducción, masturbación en público, desinhibición sexual.
• Alteraciones emocionales. Culpabilidad y responsabilidad por el abuso. Sentido de marginación, victimización, aislamiento social.

10 Lecciones que aprendemos de nuestros hijos

Los hijos nos abren un nuevo mundo y nos damos cuenta que no sólo enseñamos, sino que tenemos mucho que aprender de ellos también.
Antes de que los hijos nazcan, los padres se ven a sí mismos como unos profesores de por vida. Le enseñarán al hijo a andar en bicicleta, a leer lo que leían de pequeños, a ser generosos y honestos. …

Lo que no se imaginan es lo mucho que los niños enseñarán a sus padres, al enfrentarlos a cientos de situaciones nuevas con las que aprenderán sobre su ser más profundo, su relación con los demás y el mundo en general.
Si bien la primera lección que los niños dan es demostrar la fuerza del instinto paternal, también enseñan otras leyes de la vida:

1. El amor es infinito.

"Cuando tuve mi primera hija estaba tan feliz, que sentía que no podía quererla más. Pero, con cada nueva cosa que iba haciendo y que la hacía ser más persona, la quería más. Cuando iba a tener a mi segundo hijo, aunque estaba feliz, tenía un poco de susto porque pensaba que no lo iba a querer tanto como al primero. iQué equivocada estaba! Ahora tengo cuatro y todos son mi adoración "
Pareciera ser que, de alguna manera, cada nuevo hijo crea su propio espacio en nuestro corazón y nos damos cuenta de que tenemos cada vez más amor que darles porque es infinito.

2. No controlamos todo.

"Lo único que yo quería era tener mi hija con parto natural. Pero la niña venía enredada en el cordón y tuve una cesárea de emergencia. Desde ese día supe que con un hijo, muchas cosas ya no dependían de mí"
"Teníamos ese viaje pensado hace tiempo. Era la primera vez que dejábamos a la niña, pero ya tenía siete meses. Creíamos que, después de tantas noches sin dormir; las papas y todo, merecíamos un descanso. La mañana del día en que nos íbamos, amaneció con 39 o de fiebre. Adiós viaje. Con los niños es demasiado real el dicho "uno propone y Dios dispone"
Los niños, desde un comienzo, nos enseñan a esperar la inesperado, sobre todo cuando se trata de planear nuestra vida. El secreto es ser flexibles con nuestros planes. Mientras antes aprendamos a ser flexibles ya tener en cuenta todas las circunstancias que pueden cambiar, nos sabremos tomar la vida mejor. El humor es un buen remedio. Saber reírse y decir "para otra vez será", ayuda a evitar las frustraciones.

3. Todos tenemos nuestro lado oculto.

"Mi hija tenía cólicos y no paraba de llorar: Era desesperante. Nunca pensé que iba a sentir una rabia tan grande. Pero también aprendí que uno puede sentir algo negativo y, apenas descansa, uno se olvida. Para ser mamá se necesita mucho autocontrol""Jamás me imaginé que tuviera poca paciencia. Pero después de una tarde entera oyendo a mis hijos pelear; no aguanto más y me dan ganas de irme y no volver: Pero a los tres minutos, ya me he recuperado porque, a pesar de todo, son ¡adorables!"Los niños nos exponen a situaciones nuevas que nos hacen reaccionar de una manera que uno jamás pensó: rabia, impaciencia, frustración. Afortunadamente, aprendemos también que uno puede experimentar un sentimiento, sin actuar de acuerdo a él. El autocontrol es una importante lección que se tiene que desarrollar rápidamente desde que el hijo nace.

4. Nuestros propios intereses pasan a segundo plano.

"Desde que tengo niños, ya no me acuerdo ni de lo que era ir al baño, sin tener a alguien necesitándome al otro lado de la puerta. Y la cosa es peor cuando uno se siente mal…”
"Antes de tener nuestra primera hija, éramos súper desordenados. Almorzábamos cualquier cosa y nos acostábamos súper tarde los fines de semana. Con la niña,no nos quedó otra que ordenarnos "
Con los niños, los padres aprenden a postergarse. Ellos exigen todo nuestro tiempo y dedicación. Se asumen responsabilidades y exigencias. Nuestra prioridad cambia: ahora son ellos lo más importante en la vida.

5. Los niños no son clones, son individuos distintos a nosotros.

"Hay veces que la miro y pienso: esa niñita no es hija mía. Es que es súper loca e hiper desinquieta... ¡Tan distinta a mí! Yo soy tranquilo, me gusta todo con calma... La verdad es que no sé cómo tratarla "
"Cuando chica vivía inventando cuentos y haciendo distintos personajes, pero mis hijas son todo lo contrario. Prefieren los puzzles y la memoria. Aunque sé que salieron concretas como el papá, me cuesta aceptarlo"
Hay que aprender a respetar las diferencias, personalidad y carácter de cada hijo. No podemos tratar de que nuestros hijos sean iguales a nosotros. Conocerlos tal cual son y quererlos por eso, ayudándolos a mejorar sus puntos débiles ya resaltar sus virtudes, es el deber de los padres.

6. Nadie espera que seamos perfectos.

"A veces, después de un día difícil y cansado; me doy cuenta de que estoy retando a mi hijo porque está haciendo lo que cualquier niño de 2 años hace: lloriquear porque quiere algo que no puede tener o mañosear cuando se acerca la hora de comer; Pero incluso en esos momentos en que pierdo la paciencia y me enojo de más, él me da un gran beso y un abrazo. Eso me hace sentir menos culpable y entender que él no me está pidiendo que sea perfecta, sino que lo quiera porque él me quiere igual"
El amor incondicional de los niños es una recompensa que nos conforta día a día. Si nos equivocamos y se nos pasó la mano con el enojo, ellos nos hacen sentir que no fue tan grave. Tenemos que tener presente que no somos perfectos y que nadie nos está exigiendo que lo seamos. Mañana trataremos de controlarnos más y seremos mejores. Ojalá pudiéramos ser así con ellos a la hora de sus errores.

7. No hay que juzgar a los demás.


"Cuando esperaba a mi primer hijo, me hice un montón de ideas de lo que iba a hacer y de lo que no iba a hacer con él, según lo que veía en los demás. No lo iba a consentir tanto como Fulanita, no le iba a dejar ver tanta TV como Zutanita, ni le iba a comprar barbies tan chica, como Menganita... De más está decir; que luego me di cuenta que hacía lo mismo y mucho más.
Los niños enseñan a no juzgar a los demás según cómo son como papás. Especialmente nos hacen entender muchas actitudes de nuestros propios padres, que antes criticábamos. Dejamos así de exigirle a los demás cosas que nosotros no podemos cumplir con nuestros hijos. Esta es una importante lección que se puede aplicar en todos los ámbitos de la vida.

8. Vivir el momento.

"Cada vez que salgo con los niños, no puedo creer lo poco que me cundió. Si tenía que hacer cinco cosas, apenas alcancé a terminar dos. Para qué decir cuando uno trata de hacer alguna tarea en la casa, como ordenar algo. Puede que esté toda la tarde y sólo alcance a ordenar tres repisas "
"Cuando salgo con los niños, miro las calles de otra manera. Es que a su ritmo, se ven flores, pájaros, grúas y todo tipo de cosas que, si voy sola y apurada ni me doy cuenta que existen "
Los niños, especialmente de chicos, son los reyes en mostrarnos el valor de tomarse las cosas con calma. Si vamos a pasar la tarde con ellos, hay que guardar el estrés y la ansiedad, y saber que, para que todos lo pasemos bien, no queda otra que ir al ritmo de ellos.

9. No se termina de aprender.

"Una de las grandes sorpresas que he tenido siendo mamá es la cantidad de cambios que un niño puede sufrir en tan poco tiempo. De ser una niñita adorable, pasó a tener unas pataletas feroces cuando cumplió dos años. Después sacó una personalidad loca y ahora está tímida. Creo que cada nueva etapa es como empezar todo de nuevo "

Con los niños nunca se deja de aprender. Cada etapa es distinta y cada hijo es diferente, por lo que tenemos que ser de una manera o de otra con cada uno. Esto nos plantea un desafío enorme como padres, pero también nos da una inmensa recompensa: el cariño de los hijos.

10. Los niños nos despiertan virtudes olvidadas.

En lo que todos los padres están de acuerdo es en la cantidad de virtudes que nos muestran los niños y que nos hacen cuestionamos sobre nosotros mismos.

"Lo poco rencorosos, lo espontáneos, la alegría, la espiritualidad, la sencillez, la sensibilidad con los más débiles o los pobres, es maravilloso. En cierto sentido, te despiertan al mundo", coinciden.

Los hijos nos hacen conocemos mejor, sacar facetas de nuestra personalidad que nunca creímos tener y nos motivan a ser mejores personas.